domingo, 6 de febrero de 2011

Antenas de Teléfonos Móviles (celulares) y Cáncer


A Antonio, 55 años, le diagnosticaron en 2004 cáncer de colon. Miró por la ventana y vio a sus enemigos, sus gigantes, sus molinos: tres enormes antenas de telefonía bisbiseaban sobre su cabeza. Empezó a sentir un cosquilleo. Frecuencias. Ondas. Radiaciones. ¿cáncer?

Antonio, Pucelano, recordó el caso del colegio de Valladolid donde una antena coincidió con varios casos de leucemia.

Recorrió su propio edificio. El de al lado. El otro. Encontró en 500 metros a la redonda, 42 muertes y casi 100 enfermos de cáncer. Antonio lo vio claro: él no tenía cáncer de colon, sino cáncer del teléfono. Y aquello no iba a quedar así.

Antonio Gómez vive en el número 1 de la calle Julio Romero de Móstoles. O lo que es lo mismo, sobre 12 casos de cáncer y cinco muertos en pocos años. El salió del quirófano el cinco de octubre de 2004, y prácticamente se fue directo al juzgado.

Allí consiguió que el Ayuntamiento instara a Telefónica, Vodafone, y Orange a retirar las tres antenas que, dice, configuran alrededor de su casa un “triángulo del mal”, entre Pintor Zuloaga y la Españoleta. Y descubrió más: ni una de las 28 antenas de Móstoles se instaló valorando su impacto en la salud, como obliga la ley. No tienen licencia. Lo admitió después el concejal de urbanismo, José María Castillo, en el diario Mercado.

Antonio se decidió a ir a la vía penal. Y a lo grande: demandó a los gigantes, a los molinos Telefónica, Vodafone, y Orange por homicidio imprudente, delitos contra la salud pública y actividad clandestina. Además demandó también a las comunidades de vecinos por “consentir” la instalación de antenas.

El juzgado de instrucción número 1 admitió la demanda a trámite, una victoria para Antonio, y ya comparecieron por tercera vez los representantes de las compañías de teléfonos, que rehusaron hacer declaraciones.

Extracto del artículo escrito por Quico Alsedo en el diario El Mundo de España el 17/10/2007

Nota: España permite el tope europeo de radiación: 4,5 vatios/metro cuadrado; Suecia permite sólo 2,2 vatios/metro cuadrado; Polonia, Italia, y Austria 1,0; Rusia 2,4……….

¿Cuánto está permitiendo países como Perú, Bolivia, y otros latinoamericanos? ¿En que magnitud ha aumentado el cáncer en estos países donde las normas y el control son casi nulos?

En Perú tenemos uno de los mejores Institutos contra el cáncer de la región. Pero es tal el aumento de los casos de cáncer que éste se ha visto rebasado en su capacidad de atención tanto en habitaciones, consultorios, médicos, materiales, medicinas etc. Una crisis verdadera que hay que solucionar prontamente.

Pero por otro lado hay que frenar el incremento de casos de cáncer cada año. Demos una vuelta por Lima y veremos antenas de teléfonos celulares (móviles) por todas partes en plena ciudad encima de casas, edificios, y cualquier otra edificación que los soporte,

Las normas de distancia mínima de una antena de telefonía móvil con respecto a poblaciones varían: 58 metros Unión Europea, 200 metros Canadá, 300 metros Bélgica, 500 metros Australia etc.

Se necesita una reglamentación al respecto, y una actuación correcta de las autoridades en telecomunicaciones y en salud. Tiene que establecerse por lo menos una distancia mínima entre antena y viviendas.

De no tomarse medidas Perú destacará pronto como el número 1 en el incremento de casos de cáncer generados por radiaciones extremas. (hurtvillac)


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